Como conservar plantas madre



A todos nos ha pasado alguna vez que plantamos unas semillas y nos sale una marihuana irrepetible, un ejemplar que destaca por encima de cualquier otra que hayamos cultivado anteriormente y entonces es cuando nos hacemos la gran pregunta:

¿Hay copias de seguridad, de la marihuana?

La respuesta es si, los clones de cannabis. Si no hiciste un clon, entrarás a formar parte de los que cuentan batallitas acerca de las variedades que plantaron si eran clavadas o mejores que las originales y que lo que ahora corre por ahí no son más que burdas imitaciones.

Si por el contrario, hemos clonado nuestra planta de cannabis y hemos guardado un clon, tendremos una nueva joya genética en nuestra colección y podremos disfrutar y hacer disfrutar de ella durante años e incluso décadas.

La selección de plantas madres orientada a la producción de clones de calidad es una búsqueda que requiere algo de dinero, tiempo y paciencia, pero que se ve recompensada con una producción continua de clones 100% hembra de primera calidad y de buena hierba.

Vamos a intentar contar cuales son los puntos más importantes a tener en cuenta para poder conservar nuestras propias plantas madres en lugares como armarios de cultivo.

Requisitos para nuestro espacio de crecimiento de plantas madre para hacer crecer nuestras plantas madre necesitamos:

* Un espacio de cultivo que en este caso no tiene que ser excesivamente grande, sería suficiente un pequeño armario de cultivo de 80 x 80 cms o incluso un armario empotrado. Aunque con el tiempo, si queremos acumular mucha variedad genética deberemos preveer una ampliación.

* Una lámpara de un mínimo de 100 w. de aspectro azul , se recomiendan especialmente las bombillas bajo consumo, disponibles en distintos watios y con una emisión de calor prácticamente nula.

* Un extractor de entre 100 y 200 m3/hora para facilitar la renovación del aire.

* Un temporizador para temporizar el foco.

* Un termohigrometro para calcular la temperatura y la humedad.

* Un pequeño ventilador para facilitar la circulación del aire.

Como conseguir plantas madre de marihuana.

La primera elección que debemos hacer es la de la variedad de planta que queremos cultivar y los rasgos concretos que buscamos en ella, como el vigor, la rapidez en el crecimiento, la producción de cogollos, la resistencia a enfermedades (sobre todo a hongos y mohos) , el efecto al fumarla, y el sabor. Aunque debemos fijarnos también en otras características como su producción de tallos verdes, la fuerza y el vigor de las ramas de nuestras plantas o la facilidad para enraizar que tienen estas ramas.

En primer lugar se trata de conseguir un esqueje de una planta madre seleccionada. Es la forma más sencilla de comenzar, ya que tenemos hecho el trabajo de selección genética. En este caso lo único que debemos hacer es plantar los esquejes en una maceta de más o menos 3,5L de capacidad y les damos un ciclo lumínico de 18 horas de luz y 6 de oscuridad, lo que impedirá que las plantas entren en floración y podamos sacar esquejes de ella continuamente.

Plantamos semillas para seleccionar una planta madre. Es la forma más larga de conseguirlo, pero al mismo tiempo la que da más satisfacción personal ya que con ello contribuyes a enriquecer el abanico genético del cannabis en nuestro país.

Para hacer una correcta selección genética deberíamos partir de unas semillas cannabis regulares ya que las feminizadas suelen tener una potencialidad más alta para el desarrollo de hermafroditismos.

Una vez hemos germinado las semillas, las trasplantaremos y las pasaremos al armario de cultivo y las someteremos a un régimen lumínico de 18h de luz y 6h de oscuridad. Pasadas de cuatro a seis semanas procederemos a marcar y sexar las plantas de marihuana y haremos tres clones de cada una de ellas. Pasaremos las plantas de semilla, a floración y nos quedaremos con las réplicas en nuestro espacio de crecimiento. En cuanto definan el sexo nos desharemos de los machos.

Una vez las plantas se corten será el momento de valorar con cual de las plantas nos quedamos, miraremos a qué número corresponde la escojida y guardaremos los esquejes correspondientes a la planta seleccionada, nos desharemos de los clones restantes regalándolos a algún amigo que se haga responsable de ellos si son de buena calidad o tirándolos si no alcanzan unos mínimos de rigor.

Contenedores y Sustrato:

La elección del sustrato y del contenedor es primordial para determinar el tamaño, la producción de esquejes y la longevidad de la planta madre. Las macetas cuadradas grandes suelen ser los más indicados, ya que un mayor volumen implica mayor cantidad de tierra, y por tanto mayor cantidad de agua, nutrientes de reserva y masa radicular. El que sean cuadradas o redondas es sólo una cuestión práctica ya que son más fáciles de manejar y apilar que las macetas redondas, pero lo mismo da, es algo que no afecta ni a la salud ni a la producción de esquejes de nuestras plantas madre. También podemos utilizar macetas de tamaño medio e incluso pequeñas de unos cuatro o seis litros si lo que deseamos es obtener madres bonsái.

Un buen sustrato para nuestras madres es uno rico en Humus de Lombriz all mix que creo que es el que usa el compañero Awuelo o el grow mix este ultimo para madres no lo recomendaria mejor el all mix.

La vida útil de una planta madre suele ir de entre 10 a 18 meses, aunque en buenas condiciones puedan sobrevivir indefinidamente.

Nutrición de las plantas madre:

Las plantas madres, por estar siempre en fase de crecimiento deben ser abonadas con un abono rico en nitrógeno al que añadiremos otro rico en microelementos para evitar la aparición de carencias, es también muy recomendable el uso frecuente de enzimas. No debemos olvidar el abonado foliar que en combinación con los extractos de algas (hemplex) sirven de gran ayuda a las plantas. Esto es del tito Cerberos yo usaria algamic es de 1l y sale mas barato.


Tratamientos fito sanitarios en plantas madre:

Debido a que la planta madre pasa mucho tiempo en nuestros cultivos es también más fácil que pueda ser víctima de plagas y enfermedades, es por ello que se recomienda un calendario de tratamientos fitosanitarios que conste de un insecticida (aceite de neem o expelex) y un fungicida (propolis o ospo) para aplicarlo quincenalmente.

Debido a los cortes y heridas que sufren las plantas después de una poda para esquejado, es muy recomendable un tratamiento con propóleo (propolis) vía foliar, que ayudará a cicatrizar las heridas y evitará la infección de hongos o bacterias.

Tambien creo que hay una pasta cicatrizante que podria ser util esto es idea mia del tito cerberos.

Poda de las plantas madre:

Tenemos que intentar que las plantas madre no se hagan demasiado altas ya que si no lo hacemos, en poco tiempo deberemos de renovarlas porque nos habrán crecido demasiado y, para ello, deberemos cortar la planta muy a menudo, incluso si no necesitamos esquejes. Para conseguir este objetivo cortaremos las puntas de la planta dejando siempre dos yemas de brotación entre el antiguo corte y el nuevo.