Guia de cultivo interior de marihuana

1ª Parte: Armario, Iluminación y Ventilación

ARMARIO

En cualquier Grow Shop os podrán asesorar sobre modelos y medidas, ya que dependiendo del espacio libre que tengamos para montar dicho armario, compraremos un mini de 60x60x140 (ancho x fondo x alto), 80x80x140, 100x100x200 o 120x120x200 (existe muchísima variedad de armarios con diferentes medidas, consultar en vuestro grow de confianza).

Si el espacio no es un problema y sois fumadores habituales (2-3 gramos/día) un armario de 120x120x200 es lo recomendado. 100x100x200 también es una buena opción. Tenemos que tener presente que la medida del armario limitará en gran parte el número de plantas que podamos cultivar por ciclo, por lo que suponiendo que cultivemos 16 plantas con la primera opción y obteniendo una media de veinticinco gramos (en seco) por planta, 16 x 25 = 400 gr por cultivo.

Una vez sabemos las medidas, nos queda elegir el tipo de lona del armario. En este punto nos fijaremos en el interior. Algunos vienen con un interior reflectante blanco y otros con un interior reflectante plateado. Éste último es el más recomendado, dada la alta reflectividad que ofrece.

¿Por qué es importante esto? Porque toda la luz que ofrecerá nuestra lámpara en el interior del armario y que no sea absorbida directamente por las hojas de nuestras plantas, reflectará. De forma que se pueda aprovechar así el mayor número de lúmenes, evitando que se pierdan innecesariamente en nuestro indoor.

Los armarios de cultivo de marihuana que hoy en día podemos encontrar a nuestra disposición en el mercado, son sencillamente perfectos. Con ellos podremos controlar de forma efectiva la temperatura de su interior, humedad y ciclo lumínico, además de ayudarnos junto a un buen extractor y filtro de carbón activo a eliminar todos los olores que ofrecen nuestras plantas, evitando así molestar a vecinos / inquilinos y manteniendo nuestro cultivo de interior con total discreción.

ILUMINACIÓN

La potencia que debemos instalar en nuestro armario, es directamente proporcional a su espacio y al sistema de ventilación del mismo. Con un buen sistema de ventilación, para un armario XL (120x120x200) una lámpara de 600w con un balastro regulable es la mejor opción, práctico y efectivo. Si por el contrario tenemos un mini (60x60x140) debemos ir pensando en 250 o 400w, siendo más recomendable meter 400w (con un sistema cooltube) ya que nuestras plantas son unas autenticas devoradoras de luz.

Debemos diferenciar el ciclo de nuestro cultivo de marihuana en tres etapas; germinación y primeros diez días en sustrato, crecimiento hasta conseguir la altura deseada y floración. Para el primero de éstos, la germinación y crecimiento durante los diez primeros días, no necesitamos mucha potencia, es más, tras la germinación y siembra, nuestras pequeñas recién nacidas no precisan de grandes potencias lumínicas por lo que cualquier lámpara de bajo consumo puede servirnos.

Para la segunda etapa, la que transcurre desde que retiramos el bajo consumo hasta que pasamos nuestras pequeñas a floración, considerada como etapa de crecimiento, debemos usar un sistema de iluminación más potente, que aporte a nuestras pequeñas todos los lúmenes que precisan para que inicien y mantengan un buen ritmo de crecimiento. Para el armario al que venimos haciendo referencia a lo largo del artículo, de 120x120x200, una lámpara de Halogenuros Metalicos de 600w es sin duda la mejor opción, teniendo presente que si acompañamos esta lámpara de un balastro electrónico regulable, podremos comenzar con 360w, para subir después a 400w o 600w, dependiendo de nuestras necesidades y del ritmo de crecimiento de nuestras plantas.

Cuando las plantas hayan madurado sexualmente (unas tres, cuatro o cinco semanas desde su germinación) y tengan una altura óptima para nuestro cultivo de marihuana, pasaremos a la etapa de floración, donde haremos uso de una lámpara de Vapor de Sodio a alta presión de 600w, denominadas HPS. Ésta es sin lugar a dudas, la mejor lámpara para dicha etapa, si bien es cierto que el consumo es elevado, ya que 600w pueden suponer un extra importante en nuestra factura de la luz. Podemos minimizar dicho consumo regulando la lámpara con el balastro electrónico, variando su potencia.

También existen alternativas como contratar una tarifa eléctrica con discriminación horaria y programar nuestro cultivo dentro de las franjas más económicas (con una lámpara de 600w, realmente compensa esta opción).

Para la etapa de floración hay quien sólo usa paneles leds, o HPS y leds de forma conjunta. También se puede realizar esta etapa con unos simples tubos fluorescentes o bombillas de bajo consumo, pero la producción no se parecerá ni de lejos a la obtenida con un buen sodio de 600w. Hay que tener presente que la producción estará ligada en gran parte a la potencia lumínica que pongamos.

Existe una sencilla fórmula que nos indica qué cantidad de vatios son los recomendables dependiendo de nuestra superficie de cultivo, teniendo como referencia que para un metro cuadrado usaremos de 430 a 650w. Lo primero es calcular la superficie de cultivo, de forma que si tenemos un armario XL de 120x120x200, deberíamos multiplicar el ancho por el fondo, de forma que nos quedaría 120×120= 14400, o lo que es lo mismo, 1,44 m2. Ahora multiplicaremos la superficie por la potencia mínima, 1,44m2 x 430 = 610w como mínimo. Multiplicaremos también la superficie por 650 para obtener el máximo, de forma que 1,44m2 x 650=936w.

Como veis esta fórmula nos ofrece dos medidas, un mínimo de 610w y un máximo de 936w. Dado que las lámparas de Sodio vienen con potencias determinadas, podríamos decir que para dicho armario debemos usar una lámpara de como mínimo 600w y como máximo 1000w para obtener unos resultados óptimos. Con la tecnología actual y un buen reflector y balastro, os puedo asegurar que con 600w se pueden obtener unas cosechas abundantes en este tipo de armario.

¿Qué es el balastro? A groso modo, podríamos decir que es el transformador que necesitan nuestras lámparas para funcionar, ya que ni los Halogenuros Metálicos ni las lámparas de Vapor de Sodio se pueden conectar directamente a la red. Encontraréis multitud de balastros a vuestra disposición en el mercado, aunque si la economía lo permite, os recomiendo encarecidamente que os hagáis con un balastro electrónico y regulable, ya que apenas se calientan y podréis variar la potencia lumínica sin necesidad de cambiar ni de balastro ni de lámpara. Los balastros electrónicos “Lumatec” son, en mi modesta opinión, de los mejores que podemos encontrar en el mercado.

Existen infinidad de reflectores en el mercado, todos ellos buenos, aunque como en todo, siempre hay algunos que marcan la diferencia, ya sea por su alta reflectividad o por su innovador diseño que puede hacer que se repartan los lúmenes de forma más equitativa por todo el armario, como es el caso de los conocidos reflectores “Adjust a Wings”, los cuales recomiendo por su excelente función.

Si tenemos un armario pequeño pero queremos poner una lámpara potente, o si nuestro armario es grande e igualmente queremos meter una lámpara potente pero la temperatura ambiente es alta (esto es muy importante para los cultivadores de la zona media-sur del estado), incorporar un cooltube a nuestro sistema de iluminación es sin duda la mejor de las opciones. El cooltube es un tubo cilíndrico de cristal donde alojaremos nuestra lámpara. Éste va conectado al extractor de forma que todo el calor que desprende la lámpara, o la mayor parte de éste, salga por el extractor sin calentar en exceso el interior de nuestro armario / cultivo de marihuana. Recordar que tanto las lámparas de Sodio como las de Halogenuros Metálicos, pueden llegar a alcanzar temperaturas muy altas.

VENTILACIÓN

Aunque algunos cultivadores no le dan a la ventilación la importancia que se merece, os puedo asegurar que es una de las claves del éxito en nuestros cultivos. Un buen sistema de ventilación proporcionará aire limpio a nuestras plantas y nos permitirá controlar la temperatura, humedad y olor del interior de nuestro armario. Es tan sumamente importante, que sin él seria muy complicado poder controlar el resto de parámetros y obtener buenas cosechas.

Para mantener nuestro armario en buenas condiciones, necesitaremos un intractor, que meta aire fresco/nuevo al interior de nuestro armario y un extractor, que saque el aire caliente/viciado del mismo. Los más conocidos y efectivos actualmente son los “RVK”. Ofrecen una amplia gama de modelos clasificados por potencia y diámetro de tubo, que harán que podamos elegir los más idóneos para nuestro armario.

Hay que tener presente que el extractor debe ser siempre más potente que el intractor. Esto es debido a que conectaremos en el interior del armario el extractor a un filtro de carbón activo, para que el aire que salga de nuestro armario esté libre de olores, manteniendo así una total discreción. Podemos adquirir unos potenciómetros para calibrar la potencia de salida del extractor y evitar así el efecto “vació” en nuestro armario, que se da cuando el flujo de aire que sale es mayor que el que entra. De igual manera, si entra más flujo del que sale, el armario se “inflará” literalmente.

Existe una sencilla fórmula que podrá orientarnos sobre qué extractor necesitamos para nuestro armario, dependiendo de su tamaño. Para ello multiplicaremos (ancho x fondo =m2 x alto =m3) x 60, que es el número de veces que queremos renovar el aire por hora . De tal forma que con un armario XL sería; 120×120= 1,44 m2 x 2 metros de altura = 2,88 m3 x 60 = 172,8 m3, por lo que el extractor idóneo para este armario será aquel que tenga una extracción de más de 170m3/hora.

Tener presente que cuando un fabricante expone que su extractor saca 200m3/hora, lo hace sin conexiones, de forma que el extractor no está conectado ni a tubos con curvas ni a filtros de carbón o cooltube. Lo comento porque todos estos factores siempre restan caudal, de forma que esos 200m3/h que nos ofrecía el fabricante se pueden quedar en 125m3/h una vez hemos conectado todo.

Algunos armarios “mini” no precisan de intractor. Se puede conectar un extractor decente y dejar una intracción pasiva, algo que no podemos hacer con armarios medios o grandes ya que el efecto “vacío” deformaría nuestro armario. El filtro de carbón que debemos adaptar a la extracción, va también en función de los m3 de caudal del extractor, de forma que a mayor caudal, mayor será el filtro.

Si el ruido del extractor os resulta molesto, existen cajas insonorizadoras que reducen considerablemente el ruido, aunque si optáis por fabricarlas vosotros mismos os saldrán mucho mas económicas, ya que sus precios son demasiado elevados para lo que son. También existen tubos flexibles especiales para las conexiones, que minimizan el ruido, el mas conocido y eficaz actualmente es el “Sonoconnect”.

Y por último debemos colocar en el interior del armario algún ventilador que rote, de forma que mueva suavemente el aire del interior del armario, evitando que se formen bolsas de aire caliente y distribuya bien la humedad. En los grows suelen vender unos pequeños ventiladores de pinta (25cm de diámetro) que van muy bien para estos menesteres. Recordar colocar la salida del extractor al exterior, bien acoplándola a la caja de la persiana o directamente por la ventana, de forma discreta, para que el aire caliente del interior del armario siempre quede fuera.

EXTRAS

Una vez tenemos resuelto el apartado armario, iluminación y ventilación, ya lo tenemos todo casi a punto para comenzar, pero aún nos faltan algunos detalles, tales como:

  • Medidor digital de PH (para medir la acidez del agua de riego).
  • Medidor de EC (Electro conductividad, para controlar al detalle los nutrientes que le aportaremos a nuestras plantas).
  • Termohidrometro (para controlar la temperatura y humedad del interior de nuestro armario, si viene con memoria mejor, así podremos ver las máximas y mínimas).
  • Bandeja “Duma” (para recoger el agua sobrante en los riegos)