Caracol

Caracol

Es el nombre común de los moluscos gasterópodos provistos de una concha espiral, y babosas es el nombre común para los moluscos gasterópodos que no están provistos de concha.

Estos moluscos se mueven como los gusanos, alternando contracciones y elongaciones de su cuerpo, con una proverbial lentitud. Producen mucus para ayudarse en la locomoción reduciendo así la fricción. Esta mucosidad contribuye a su regulación térmica, también reduce el riesgo del caracol ante las heridas, las agresiones externas, notablemente las bacterianas y fúngicas, ayudándoles a mantenerse lejos de insectos potencialmente peligrosos como las hormigas. El mucus sirve además para desembarazarse de ciertas substancias como los metales pesados.

Sintomatología y daños

Babosa

Los síntomas son muy similares a los ocasionados por orugas, pero se distinguen porque los caracoles y babosas dejan un rastro de mucosa al arrastrarse que al secarse toma un aspecto plateado. Las hojas se llenan de agujeros y pueden llegar a quedarse roídas por franjas. Durante el día permanecen ocultos y salen al anochecer o en días nublados, sobre todo después de una lluvia o riego. Su actividad cesa con el frío excesivo del invierno y con la sequedad excesiva del verano.

Control

Gránulos de Metaldehido o Metiocarb (para babosas es mejor este último). Los cebos granulados de Metaldehído se deben distribuir al atardecer por el suelo y siempre después de un riego.

Tratamientos ecológicos

  • Eliminar manualmente los individuos.
  • Colocación de láminas de cobre: Se pueden colocar láminas de cobre en el tronco para evitar que los caracoles y babosas suban. Ejerce una acción repelente.
  • Trampa: Verter un poco de agua en una taza y enterrarla dejando su parte superior sin cubrir. Caerán dentro de la taza y se ahogarán.
  • Tratamiento químico: Limagram (Sipcam)